Últimamente se vuelve a hablar en modo de crítica del orgullo gay. Y me duele lo que leo. Se habla incluso de porque los heterosexuales no tienen un día del orgullo hétero. Vamos a ver si puedo dejarlo suficientemente claro. Esta respuesta es para aquellos demagogos que dicen que lo del orgullo gay es un circo. Vamos a recordarles algunas cosas de las que a día de hoy aun sufrimos.
Hétero de turno – ¿Por qué no tengo derecho a un día del orgullo hétero?
Obviamente esta es una pregunta trampa y vamos a responderla cayendo en la trampa completamente.
Tú, hétero no tienes que preocuparte de que políticamente hablando haya que luchar por tus derechos de matrimonio o incluso que te una vez casado tu matrimonio sea puesto en tela de juicio y un tribunal supremo de un país tenga en su mano si tu matrimonio es o no valido, cuando el tuyo jamás nadie lo cuestiona. Tus padres no te echaran de casa de la peor manera posible por ser hétero. Tus amigos no te abandonaran porque de golpe han descubierto que no eres el hétero que ellos creían. Tú nunca serás atacado por fanáticos por ser hétero. La gente no se suicida porque todo lo que le rodea le trata como una puta mierda por ser hétero.
Tú no tienes nada de lo que enorgullecerte. No se te ha discriminado o insultado nunca por ser homosexual. No tienes problemas para sentirte normal y aceptado por una comunidad que te dice hasta la saciedad que ser homosexual no es normal. Tú no tienes un orgullo hétero ya que no lo necesitas para nada.
Ser homosexual no solo es acostarse con otra persona del mismo sexo, es amar, algo tan primordial que los que destilan tanto odio parecen haber olvidado. Tenéis miles de festividades al año para tener vuestro orgullo, ya sea por la patria, por tu religión, por tu equipo de futbol ganador. Nosotros solo tenemos un día. Un día, que a día de hoy aun nos cuesta haceros entender, que no es un circo. Es que somos tan variados como los colores y que las etiquetas hacemos como las de la ropa. Nos las arrancamos.
Así que, ahí tienes mi respuesta, hétero.
Interesantísima crítica/reflexión, Fabián, sinceramente.
Algún día veréis/veremos como el planeta entero lo vé de otra manera y acepta como lo que es: algo normal.
Lo bonito del hecho de que dos personas se quieran, sean del sexo que sean.
Permíteme que acabe mi felicitación con unas palabras de ánimo para todo el colectivo, que no son más que una frase del gran poeta chileno Pablo Neruda: «La vida sin lucha es estéril»
Gracias por tus palabras Toni. Y si, la frase de neruda viene al pelo…
Que gran verdad y que gran envidia, cuanto más se tiene más se quiere hasta lo que no te incumbe. Celebro el orgullo de ser diferente y la rabia de que no todos lo entiendan. Besos
La pura verdad… No hay más que agregar
Muy cierto lo que dices, y ojala llegue el día en que todos podamos sentirnos y vernos como seres humanos… personas sin prejuicios ni discriminación de ninguna índole.